#TodosSomosMornese

Se destaca la imagen del pueblo de Mornese que va bordeando el mundo y se expande en los países en los que actualmente estamos. Toma forma y lo vemos reflejado en distintos estilos de edificios. El carisma a lo largo de la historia se ha inculturado.  La silueta del pueblo va recorriendo mundo, no se termina de cerrar, quiere representar la apertura y disposición a estar en los nuevos lugares de misión

Los círculos presentan un mundo en movimiento, sus colores, los corporativos, verde, naranja y azul.  Los viñedos de Mornese, representado por el color verde, nos recuerda también la espiritualidad del cuidado de la casa común. El color de los tejados de las casas, representado por el color naranja, nos invita a pensar en las familias, en el papel que desempeñan en el tejido social. El azul del cielo, aunque adquiera distintas tonalidades, dependiendo del lugar en el que nos encontremos, hace referencia a la espiritualidad, a nuestra fe, a nuestro deseo de Dios.  Verde esperanza, azul fe y teja la caridad.

Del mundo en movimiento salen líneas discontinuas, Mornese ensalida. Invitación que el Papa Francisco hace a todos los cristianos y personas de buena voluntad, a ser Casa abierta. En nuestro quehacer diario las pequeñas acciones y detalles, se asemejan a las puntadas que María Mazzarello daba y las entendía como un pequeño acto de Amor.

Celebraremos el CGXXIV, encuentro mundial de hermanas y se nos invita a llenar las “ánforas vacías” con el “buen vino” de la gratitud. Madre Yvonne, nos invita a rezar y seguir las informaciones que se vayan generando y compartirlas como Familia

Todos somos Mornese, construyendo el ambiente de alegría, trabajo y oración que allí se vivía. Tenemos la misión que nos ha sido confiada. Sentimos que María está presente como guía e inspiradora, ayudándonos a vivir como comunidades generativas de vida en el corazón del mundo contemporáneo.